EL ISLAM
1. LA PENÍNSULA DE
ARABIA.
Esta península es
uno de los lugares más inhóspitos del planeta, pues la mayor parte de su
superficie está ocupada por desiertos. Por eso, a pesar de estar situada al
lado de civilizaciones como Mesopotamia y Egipto, en el siglo VII Arabia está
habitada por tribus nómadas politeístas de raza árabe.
Pero las rutas
comerciales que unían el Mediterráneo con el mar Rojo y el océano Índico
atravesaban la península, buscando oasis para asentarse en esas tierras. Uno de
ellos era La Meca, famosa por su santuario, la Kaaba (construcción cúbica que
guarda una roca sagrada para los musulmanes, la piedra negra).
A principios del
siglo VII un mercader árabe anunció que había recibido una revelación divina,
se llamaba, Mahoma.
2. MAHOMA.
Nació en el año 570
en La Meca, huérfano desde niño, viajó durante años con las caravanas como
mercader. A los 40 años anunció que había tenido una visión: el arcángel
Gabriel le reveló que había sido elegido para transmitir un mensaje divino.
Al principio solo
le creyeron su mujer, Jadiya y algunos amigos. Su oposición al politeísmo provocó
las hostilidades de las autoridades de La Meca y tuvo q huir a Medina donde
formó la primera comunidad islámica. Era el año 622 y el primero de la Hégira
(huída). A diferencia de otros fundadores religiosos, Mahoma fue un jefe militar
y político. En Medina, Mahoma proclamó la Yihad o guerra santa. A su muerte, el
islam dominaba la mayor parte de Arabia.
3. LA DOCTRINA DEL
ISLAM.
El islam destaca
por su sencillez de su doctrina; significa “sumisión a Dios”. Su basa es el monoteísmo:
solo existe un Dios (Alá, el de Abraham, el mismo al que adoptarán judíos y
cristiano). Las tres religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo e islam) coinciden
en reverenciar a personajes bíblicos como Abrahán, Moisés o David, pero a
diferencia de los judíos, los musulmanes veneran a Jesús, pero como profeta.
Creen que Mahoma es el último enviado de Dios, y el más importante.
El islam se apoya
sobre 5 preceptos básicos:
- La profesión de fe. “No hay más dios que Alá, y Mahoma es su enviado.
- La oración. Deben rezar 5 veces al día en dirección a La Meca.
- El viernes, es el día sagrado y oran en la mezquita.
- La peregrinación a La Meca. Una vez en la vida, si la salud y la economía lo permiten.
- El ayuno del ramadán. Durante ese mes de su calendario está prohibido comer y beber desde que sale el sol hasta que se pone.
- La limosna. Esta obligación acabó por considerarse por un tributo que cobraba el califa o emir.
4. LOS CALIFAS.
Al morir Mahoma,
eligieron a un sucesor: ese es el significado originario de la palabra califa.
Eran jefes políticos, no existe jerarquía religiosa ni clero. A la muerte del
tercer califa se desencadenó una guerra entre los partidarios de Alí, yerno del
profeta, y los de la familia Omeya. Vencieron estos y convirtieron el califato
en hereditario. Damasco fue su capital. Pero los derrotados no se sometieron a
los Omeya y el islam se dividió en dos ramas:
- La rama mayoritaria o sunita, porque acepta la sunna o tradición.
- La minoritaria o chiita, que espera el regreso de un imán, sucesor de Alí.
En el siglo VIII,
solo unas pocas familias descendientes de los primeros familiares de Mahoma
tenían el poder. Los demás musulmanes provocaron una revuelta que acabó con el
poder de los Omeyas. Surgió la dinastía de los Abasíes, que fundaron la capital
en la ciudad de Bagdad en Iraq.
5. LA EXPANSIÓN DEL ISLAM.
Obedeciendo el
mandato de la yihad, los califas atacaron y derrotaron a los persas y
arrebataron provincias a los bizantinos. Tras dominar el norte de África,
conquistaron el Reino visigodo de Hispania. Se extendían desde la India hasta
el Atlántico.
Pero las luchas
internas debilitaron el imperio y los gobernadores de las provincias eran cada
vez más poderosos e independientes, y los califas abasíes no pudieron mantener
la unidad. En el siglo X había 3 califas. El de Bagdad, el de Córdoba y el
Egipto. Los ataques exteriores debilitaron a los abasíes y los cruzados conquistaron
Tierra Santa. En el siglo XIII los mongoles destruyeron Bagdad, perdiendo los
abasíes casi todo su poder político.
A partir de
entonces, los turcos (procedentes de Asia central y convertidos al islam)
conquistaron los territorios musulmanes y fundaron el Imperio otomano. Se
apoderaron de Constantinopla e instalaron e instalaron allí su capital que
llamaron Estambul. Desde aquí dominaron gran parte de Oriente Próximo, norte de
África y Europa oriental hasta los siglos XIX y XX.
Entre tanto se
islamizaron muchos pueblos del Asia central, algunas provincias de China,
India, islas del Índico y por África oriental.
6. ECONOMÍA.
La base de la
economía árabe era la agricultura y la ganadería. Mejoraron los sistemas de
regadío, introduciendo cultivos desconocidos como el arroz, la naranja o el
algodón. El rasgo más original fue que en sus territorios no se abandonaron las
ciudades como ocurrió en el Imperio romano de occidente. Por eso, el comercio y
la artesanía, ligados al mundo urbano, seguían siendo muy importantes.
Las rutas
comerciales árabes, abarcaban desde la Península Ibérica hasta los puertos de
China. Importaban materias primas, especias y esclavos, y exportaban productos
manufacturados.
Hasta que en el
siglo XV los portugueses encontraron un camino directo hacia oriente, los
árabes se beneficiaron del papel de intermediario entre oriente y
occidente.Para el funcionamiento de este comercio se creó un sistema monetario
que se utilizó en todo el Mediterráneo. En la cuidad había una importante
industria artesanal (orfebrería, cuero, tejido, etc.).
7. LA SOCIEDAD Y LA
CIUDAD.
La sociedad era de
tipo patriarcal (la autoridad era ejercida por el varón). El papel de la mujer
era muy limitado fuera del hogar, por lo que estaban casi ausentes de la vida
pública. El escalón más bajo de la sociedad lo ocupaban los esclavos. Su comercio
era uno de los negocios más prósperos, procedían de todas partes y trabajaban
en la agricultura y el servicio doméstico. La vida de los campesinos pobres no
era mucho mejor, también había grupo de nómadas, que se dedicaban al pastoreo. En
las ciudades, la medina, el centro, vivían los grupos dominantes: el gobernante,
que vivía en un palacio o alcázar; la nobleza militar, los funcionarios y los
ricos comerciantes que tenían tiendas en el zoco o mercado. También estaban los
cadíes (jueces) y los alfaquíes (expertos en la ley islámica). Alrededor de la
medina estaban los arrabales, donde vivían los artesanos, reunidos por oficios.
Fuera de las murallas se encontraban los barrios pobres. Cristianos y judíos
eran comunidades aparte, que pagaban tributos.
8.EL SABER.
Durante gran parte
de la Edad Media, la cultura árabe sobrepasó a la cultura occidental. Los
árabes conservaron la sabiduría de la Antigüedad, y cuando los cristianos
quisieron conocer la filosofía griega, tuvieron que recurrir a traducciones del
árabe y a los comentarios del filósofo cordobés musulmán Averroes. Los números
que usamos se llaman arábigos, aunque de origen indio, lo introdujeron los
árabes en Europa. Su gran acierto fue incluir el cero. Muchos términos
matemáticos son de origen árabe, como álgebra, algoritmo, cifra e incluso la
“x” en las ecuaciones.
Destacaron en la
observación de la naturaleza. Mejoraron las tablas astronómicas y el astrolabio
(instrumento que, midiendo la altura aparente de los astros, permite calcular
la latitud).Avicena fue el médico más famoso de la Edad Media. Escribió libros
y aplicó tratamientos que incluían hierbas. Escribieron libros de geografía,
destacó el ceutí El-Idrisí, que hizo una descripción completa de la tierra
conocida en el siglo XII. Transmitieron inventos y descubrimientos de otros
pueblos, como el papel, la pólvora o la brújula





